Entrenamiento práctico para portavoces que deben representar bien a su organización.
Nadie aprende a dar una entrevista leyendo sobre entrevistas. Las sesiones son mayoritariamente prácticas: grabamos simulaciones con cámara, incluidas preguntas incómodas, y las revisamos juntos. Verse es la parte que más enseña, aunque sea la más incómoda.
El objetivo no es que memorices frases: es que sepas cuáles son tus tres mensajes, cómo volver a ellos cuando la pregunta se desvía y cuándo es mejor reconocer que no tienes el dato. La naturalidad se entrena, y se nota.
Objetivos, públicos, contexto y punto de partida. Sin diagnóstico no hay atajos útiles.
Una dirección clara, prioridades compartidas y una propuesta que se puede explicar.
Ejecución cuidada, revisiones con criterio y decisiones documentadas.
Medimos lo que importa y hacemos que el trabajo gane valor con el tiempo.
El formato habitual es una jornada de cuatro a seis horas con dos o tres portavoces. Grupos más grandes reducen el tiempo de práctica individual, que es lo que aporta valor.
Sí. Las técnicas de mensaje y control del discurso son las mismas; lo que cambia son el formato y el ritmo, y eso se trabaja en la parte práctica.
Es útil igualmente. Los mismos recursos sirven para una reunión con un cliente difícil, una junta o un vídeo interno.
Relación con medios y criterio periodístico para convertir tu actividad en historias relevantes.
Redacción y distribución de notas de prensa con enfoque periodístico, no publicitario.
Alineamos lo que tu empresa es, hace y cuenta a cada uno de sus públicos.
Solo usamos el almacenamiento necesario para recordar tus preferencias. Las categorías opcionales permanecerán desactivadas hasta que las aceptes. Más información.
Las necesarias mantienen la web operativa. Puedes decidir si autorizas futuras herramientas de medición o marketing.