Planes y acompañamiento para responder con rapidez, verdad y criterio cuando todo se acelera.
Cuando estalla una crisis no hay tiempo de decidir quién habla, qué se puede confirmar ni dónde están los datos. Por eso el 80 % del valor está en la preparación: mapa de riesgos, protocolo de activación, portavoces designados y mensajes redactados para los escenarios probables.
En las primeras horas se juega casi todo. Lo que más daña no suele ser el hecho sino el silencio, la contradicción entre versiones o una respuesta que minimiza lo evidente. Acompañamos la toma de decisiones y coordinamos la respuesta con dirección, legal y equipo.
Objetivos, públicos, contexto y punto de partida. Sin diagnóstico no hay atajos útiles.
Una dirección clara, prioridades compartidas y una propuesta que se puede explicar.
Ejecución cuidada, revisiones con criterio y decisiones documentadas.
Medimos lo que importa y hacemos que el trabajo gane valor con el tiempo.
Sí. Priorizamos contención: qué se dice en las próximas horas, quién lo dice y por qué canal. La parte estructural se aborda después, cuando la situación se estabiliza.
Entre cuatro y seis semanas para una organización mediana, incluyendo entrevistas internas, redacción del manual y una sesión de simulacro.
Sí, y es imprescindible. Lo comunicable y lo jurídicamente prudente no siempre coinciden; la respuesta se acuerda entre ambas partes antes de salir.
Relación con medios y criterio periodístico para convertir tu actividad en historias relevantes.
Redacción y distribución de notas de prensa con enfoque periodístico, no publicitario.
Alineamos lo que tu empresa es, hace y cuenta a cada uno de sus públicos.
Solo usamos el almacenamiento necesario para recordar tus preferencias. Las categorías opcionales permanecerán desactivadas hasta que las aceptes. Más información.
Las necesarias mantienen la web operativa. Puedes decidir si autorizas futuras herramientas de medición o marketing.